Los datos evidencian que una práctica ya señalada en 2025 sigue vulnerando derechos en el día a día

Los datos lo confirman. Un total de 94 conductores han sido sancionados en Pontevedra en lo que va de año por el uso indebido de plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida (PMR). Una cifra que evidencia que esta práctica, lejos de ser puntual, sigue produciéndose de forma habitual.
En 2025, con motivo de la Semana Europea de la Movilidad, las entidades ASPACE de Galicia impulsamos una campaña de sensibilización para visibilizar esta realidad y poner el foco en el impacto que tiene el uso indebido de estas plazas.
Hoy, los datos no hacen más que reforzar ese mensaje: no estamos ante casos aislados, sino ante una conducta repetida.
Una campaña que sigue siendo necesaria
En el marco de aquella iniciativa, se trasladó una idea clara:
ocupar una plaza PMR sin derecho no es solo una infracción, es una vulneración de derechos.
Puedes ver aquí la pieza principal de la campaña:
94 denuncias, 94 barreras
Desde la Federación ASPACE Galicia insistimos en que cada una de estas infracciones tiene una consecuencia directa:
No es solo una multa, es una barrera.
Cuando alguien ocupa una plaza PMR sin derecho, no está cometiendo solo una infracción administrativa. Está impidiendo que otra persona pueda acceder a un servicio básico, desplazarse con autonomía o participar en la vida diaria.
Estas plazas no son opcionales ni un privilegio, sino una herramienta clave para garantizar derechos fundamentales.
Cada una de esas 94 denuncias representa una situación real de exclusión.
Las sanciones registradas responden a situaciones que siguen repitiéndose:
- Vehículos sin tarjeta PMR
- Uso indebido o fraudulento de tarjetas
- Ocupaciones “solo un momento”
Cada uno de estos casos tiene una consecuencia directa. Cada plaza ocupada indebidamente puede impedir que una persona acceda a un servicio básico, llegue a una cita médica o desarrolle su vida diaria con autonomía.
El problema no es que pase, es que sigue pasando
Pese a los controles y sanciones, el dato vuelve a repetirse año tras año.
No estamos ante despistes. Estamos ante hábitos.
La reiteración de este tipo de conductas demuestra que el mensaje no está calando lo suficiente. Por eso, desde la Federación volvemos a poner el foco en la necesidad de reforzar la sensibilización social desde un enfoque de derechos.
No es una plaza, es un derecho
Las plazas PMR no son un privilegio. Son un recurso imprescindible para garantizar la igualdad de oportunidades y la participación social.
Su uso indebido implica:
- Limita la autonomía
- Dificulta el acceso a servicios básicos
- Aumenta la dependencia
- Reduce la participación social
Un decálogo que sigue vigente
En esa línea, el decálogo de buenas prácticas para el uso de plazas PMR elaborado en 2025 sigue siendo una herramienta clave para recordar cuestiones básicas que, a día de hoy, continúan sin cumplirse:
- La obligatoriedad de disponer de tarjeta
- Su carácter personal e intransferible
- La necesidad de respetar los espacios y tiempos de uso
- El impacto real que tiene un uso indebido
No es una cuestión de cumplir, es una cuestión de respetar.
Un mensaje claro
Las 94 denuncias registradas en Pontevedra en 2026 no son solo un dato. Son un aviso.
No es una plaza. Es un derecho.
Y respetarlo es una responsabilidad colectiva.
Estos datos han sido dados a conocer recientemente por Diario de Pontevedra, evidenciando una problemática que sigue presente en el día a día de la ciudad.



